Protege primero la cuenta del registrador
Usa una contraseña única y autenticación en dos pasos. Conserva los códigos de recuperación en un lugar seguro y evita que la cuenta dependa del correo personal de una sola persona.
Activa el bloqueo de transferencia
El estado de bloqueo impide transferencias accidentales o no autorizadas. Mantén oculto el código EPP/Auth y solicítalo únicamente cuando exista una transferencia planificada y verificada.
Controla el DNS
Un atacante no necesita robar el dominio si logra cambiar sus nameservers o registros. Limita administradores, activa alertas, conserva una copia de la zona y revisa cambios de A, MX, TXT y CNAME.
Evita fraudes de renovación
Verifica remitente, dominio del enlace e importe antes de pagar. Entra al panel desde un marcador guardado, no desde un correo urgente. Documenta proveedor, fecha real de vencimiento y contactos autorizados.
Para dominios críticos, considera bloqueo de registro, aprobación múltiple y monitoreo externo. Revisa titularidad y recuperación al menos dos veces al año.



